jueves, 9 de octubre de 2014

SOY Y NO SOY, Benjamín A. Araujo M.

SOY Y NO SOY
Un cuento de Benjamín Adolfo Araujo Mondragón.

SOY Y NO SOY
Octubre 9, 2014.

Estoy a punto de llegar a verte. Ardo en deseos de tomar tus manos y de acariciarte. No tengo dudas de que te amo. Sigo mis pasos, pensando en tí. No abandono tu imagen hasta que llego a tu casa. Toco el timbre. Abren la puerta y entro. Pero de pronto, estando frente a tu persona. Inexplicablemente me entran unos deseos enormes de matarte.

¡Y lo hago! A punta de golpes arremeto contra tu vida. te sangro. 

Todo pasó muy de prisa. No lo entiendo.

¡¡¡¿Cómo fue que te maté?!!!

Estoy arrepentido. Ya en mi celda. He confesado todo. Lo he contado ante el juez con todo detalle.

El juez me envió al psiquiatra. Y el psiquiatra me confinó a este hospital donde espero rehabilitarme, desde hace ya largos diez años.

Pero ahora tiemblo ante la incertidumbre. Soy y no soy.

Soy y no soy. ¿Soy? ¿No soy?...

¿Saldré de aquí algún día...?

lunes, 6 de octubre de 2014

CANTO SENSATO, Benjamín Adolfo Araujo Mondragón

CANTO SENSATO

Cantemos al amor siempre cantemos;
el porvenir sabrá premiarnos con la dicha
y habrá de exterminar todo lo que tememos
y logrará por fin darnos la paz y una ficha
alegre y confiada para que nos amemos
y logremos llenar el mundo con la dicha
común del universo y no nos ataquemos…

Quiero pensar muy bien, con sensatez y paz
para poderte dar todo lo que deseas
y darme así fuerza para ser ya capaz
y todo lo positivo a tu alcance veas.

Deseo ser competente, idóneo, preparado
para ver en tus ojos la luz que te rodea.


jueves, 2 de octubre de 2014

INVIDENTES, Benjamín Adolfo Araujo Mondragón

Eran un hato de familiares. Un familión muy grande, acaso más de setecientos, según decían las viejas del pueblo. Se trataba de los Medina, que así les llamaba toda la gente. Los Medina, decían eran ciegos a cierta edad pues, comentaban, solían casarse entre parientes. 
Y así sucedía muy frecuentemente en ese enorme atado progenies de San Jeremías, mi pueblo natal. Doña Jovita, por ejemplo, la abuela de todos ellos no era ciega de nacimiento. Había perdido la vista hacía cosa de más de treinta años, acaso cuarenta, y ya rebasaba los noventa de edad. Pero todo erl mundo comentaba con un dejo de admiración que su oído era finísimo, al grado tal que reconocía a todos sus vecinos y otra buena parte de esa población, sólo por el ruído de sus pisadas. Un día mi tía Esther, que vivía aledaña a doña Jovita, quiso hacerle una broma -acaso fastidiada porque la Abuela de los Medina siempre la saludaba antes de que ella emitiera la mínima voz-: Esther cambió su manera de andar, pidió prestados unos zapatos y, no conforme con ese par de patrañas, se subió a unos zancos. Pero doña Jovita exclamó casi inmediato: "Esther: ¡qué haces montada en esos palos...no te vayas a caer...!!"...y Esther del susto se cayó al piso...
Eso sucedía con todos los Medina. Una vez rebasados los cincuenta años de edad, y en algunos casos menos frecuentes desde los cuarenta, las personas, hombre o mujer, iban perdiendo la vista. Y no se sabe de que ninguno de ellos haya querido darse a la tarea de indagar el por qué por vía médica...

martes, 30 de septiembre de 2014

MARIONETAS, Benjamín Adolfo Araujo Mondragón


MARIONETAS

Envuelta en el papel
mi visceralidad
salta
          y
             se agota

Envuelto en el papel
limitado por las aristas
de una hoja tamaño carta
tamaño mensaje
mi corazón
se alinea
se pone comas y puntos
se peina las metáforas
y sale horizontal
a caminar

Salobre por su llanto
río de reminiscencias húmedas
vado sin agua
recobra al mar
como meditación ancestral

Humilde y lóbrego
abre los ojos
para escucharlo todo
en el husmeo del viento
y tiembla al táctil paladeo
de ausencias
que infinitas
desfilan por las calles


Arrugado en un rincón
del papel
que es terso
sereno
abierto a toda tecla
universal
por hondo y blanco
el corazón se duerme
y sueña
sueña
sueña que es tinta
y pinta metáforas
y pensamientos

A tanto convocar
lo anega todo
vértice a vértice
orilla a orilla
doblez a doblez
línea por línea
de izquierda a derecha
incesante
incansable
obsesivo
arrebatado
arrebatado por un sueño
en un mar
de espacios repetidos
como olas
que van
y vuelven
que se van
por las esquinas
por los rincones
por los resquicios
los últimos renglones
de un papel
que acompasa
este sueño de muerte
que es la vida

Dices mal cuando interrumpes
tu sedante
noctivuelo

Las letras son la selva
donde se esconde la yerba
que es la selva misma
y en sus árboles brincan
micropaisajes y gigantes sentimientos
que visten de bastón
y bombín
que son sencillos
pero formales
peinan canas
son calvos
tienen damas entre las hojas
de elevadas ramas
anidan con sus hijos
en las raíces profundas
y otros en la superficie
pero siempre
se olvidan
de la selva

La estepa del silencio
también es bello truco
el silencio
prestidigitador
de rizados bigotes
flaco y enjuto
guiña un ojo
y hace malabarear
entre los llanos
pequeñas lomas
embarazadas de ruido
anunciadoras del fuego

Entonces
en la estepa
el corazón
cubríendose del frío
con el papel sarape
del poema
brinca al horizonte
y recrea su calor
en la tierra
que guarda
en ese instante de luna
recuerdos del calor
que silencioso
por dentro
la sujeta

Así en la selva
y
en la estepa
con el corazón en el papel
o
en la cama
nacen los hijos
nacen las letras

El corazón se asoma
a la siguiente línea
le duelen insistentes
premoniciones del ayer
recuerdos del mañana
y se vuelve
líquido al fin
agua sobre agua
ramillete de ausencias

Con la alteridad a ras de piel
mimético
se pone faz de mármol
alas de viento
y plumas
que son estancia del sueño
de mañana
para volar
recordando el instante

lunes, 22 de septiembre de 2014

ERA MI GOZO, PERO..., Benjamín Adolfo Araujo Mondragón

Recordarte era un placer. Tenerte en mi mente, un hallazgo renovado. Pero nunca me dí cuenta de que todo era ilusión. Hasta que me decidí a hablarte. Entonces lo supe todo: mis falacias cayeron al piso como un rompecabezas sin solución; ya no supe más de mi y logré conocerte: vanidosa, superficial, coqueta, irreverente, la nada con falda...
Eso sí: seguí soñando con tu cuerpo. Al cual despojé de sentimientos como un homenaje a tu verdadera persona. Eras mi gozo, es cierto; pero no logré soportarlo por mucho tiempo y te asesiné en sueños...

INFAUSTA FORTUNA, Benjamín Adolfo Araujo Mondragón



INFAUSTA FORTUNA

BenjamÍn A. Araujo M.

La suerte no siempre está con los buenos. Por lo menos eso me ha sucedido en los últimos tiempos. Yo, humilde agricultor he perdido cosecha tras cosecha. Sencillo y amoroso  como he sido, he sido abandonado por las tres mujeres que conocí y amé. Y si eso fuera poca suerte. Hoy he ganado la lotería, merced a un billete que encontré en los basureros del barrio.
Me agité. Me puse loco de felicidad; y lo grité a los vientos...
...pero en cuanto cobré el premio de poco más de un millón de pesos -algunos dirán "con tan poco se impresiona", pero es que yo nunca tuve nada- empezaron a acudir a mí los supuestos amigos, pero también los acreedores: y quedé, sin deudas, cierto, pero también sin amigos.
Repito: la suerte no siempre está con los buenos...

viernes, 12 de septiembre de 2014

DECIRTE LA VERDAD, Benjamín Adolfo Araujo Mondragón

DECIRTE LA VERDAD

Amada mía: ya no se quién soy cuando estoy contigo;
he perdido memoria y mis recuerdos sólo tienen
tu imagen, tus besos y tus orgasmos; tiemblo sólo
de pensar que ésto terminará un día: ¡pero no!
En nuestras manos, mejor: en nuestros sexos
está la palabra y la obra para que ésto no acabe 
y siga con la eternidad como un reto grave a
Dios que nos ha dado la pasión como triunfo
pero también como castigo; somos prisioneros 
de nosotros mismos: ¡crucifícame en la cama!