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viernes, 13 de marzo de 2015
MUJERES DIVINAS, Benjamín Adolfo Araujo Mondragón
MUJERES DIVINAS
Artemisa, gemela de Apolo,
cazadora incesante
de amores y animales;
Artemisa, hija de Zeus y Leto,
el ciervo está a tus pies,
Ortigia fue tu casa
donde naciste pese a la
cólera de tu padre;
oh mujer bella, siempre
bella, siempre dispuesta
a guerrear y a proteger
a las bestias y hasta a
Pitón que amenazó a Leto.
Cibeles, diosa de la Tierra,
Madre tierra tu misma,
¿a dónde te llevan esos
bellos felinos que jalan
tu carro, a dónde bella dama?
¿Acaso a ver a Saturno?
Rea preciosa, del Monte Dindymon
al Monte Palatino se te adoró
por siglos y siglos, en muchos
pueblos del oriente...preciosa.
Fértil mujer: da vida a mis palabras.
Diana, Artemisa otra vez,
diosa de la Naturaleza y
de la vida silvestre
y animal; diosa perfecta
diles a Virbio y Egeria
que te cuiden protejan
tus dominios y tu cuerpo
que en el lago reflejas
a la luna y tu misma
belleza de bellezas...
lunes, 9 de marzo de 2015
EMIRET II, Benjamín Adolfo Araujo Mondragón
EMIRET II
Dame la luz del alba
para decir tu nombre
de golpe
lentamente,
y dame la luz de tu alma
para hurgar tus secretos
más íntimos y encontrarme
en tus labios,
tu pecho,
tu espalda,
tus piernas,
tus rodillas
y tu sexo de lluvia...
Dame la luz del alba
para decir tu nombre
de golpe
lentamente,
y dame la luz de tu alma
para hurgar tus secretos
más íntimos y encontrarme
en tus labios,
tu pecho,
tu espalda,
tus piernas,
tus rodillas
y tu sexo de lluvia...
Quiero tener a puño en la garganta
la soledad intensa que he sufrido
para regar tus milpas con mi llanto
y hacer florecer amores escondidos,
ocultos, obcecados:
tercos como tu pelo
que se enreda en mis recuerdos
y en mi vida,
distante y tan presente;
como el pasado inherente
a tus futuros...
jueves, 5 de marzo de 2015
TIEMPO PASAS, Benjamín A. Araujo M.
TIEMPO
PASAS
Entré en mi casa: vi que, amancillada,
de anciana habitación era despojos;
mi báculo, más corvo y menos fuerte;
de anciana habitación era despojos;
mi báculo, más corvo y menos fuerte;
vencida de la edad sentí mi espada.
Y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.
Y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.
Francisco de Quevedo y Villegas
Que ágil eres, tiempo,
veloz como de rayo
corres por todo el campo
de la vida y me callo:
porque si no te alcanzo
voy lento por la vida
en una subida:
te veo correr y me canso.
Por eso, tiempo vano
no debo corretearte
sino esperarte y estirar la mano
pues vivir es todo un arte:
por eso no debo ocuparte
sino amarte y no rechazado
todo aquello que venga
pues el tiempo es un hado
y a la vejez: tenga y mantenga.
lunes, 23 de febrero de 2015
RESPIRO, Benjamín Adolfo Araujo Mondragón
RESPIRO
Miro
el aire en torno mío,
veo la corriente del viento,
mi piel siente su frescura
recibe su aliento amoroso
y sale disparado a mis vías
respiratorias para darme
vigor y fuerza y hacerme
correr tras de lo pensado.
Miro al viento me circunda
y siento que me atrapa
y me persigue, logra ver
en mi a una víctima propicia
y soy ya parte de su ser
cosa tan bella y cierta
verdadera como su imagen
inatrapable pero existente.
Somos agua y aire,
somos vida y frescura,
somos bendiciones
de la naturaleza
en la vida cotidiana.
¡Dios existe, dice el viento...!
hacerme su presa y me
persigue:
¡¡¡cosa tan bella
y
cierta, verdadera como
su
imagen inatrapable
pero
existente…existente!
martes, 17 de febrero de 2015
ADOLECER, CARECER...TENER, Benjamín Adolfo Araujo Mondragón
Tengo todo en la vida: no me quejo.
Tengo la vida misma, día con día;
tengo la perspectiva de vivirla,
tengo seres amados a mi lado,
tengo necesidad de amarlos
y de verlos, día tras día;
tengo el aire puro que respiro,
tengo la luz del día, cada mañana;
tengo la salud que Dios me proporciona
y tengo tus bellos ojos que me miran;
tengo tus piernas bellas en mi cama;
tengo tu cuerpo atado a mis deseos;
tengo la perspectiva del deseo,
tengo el yugo bello de los sueños;
tengo la sed y bebo gota a gota;
tengo hambre de letras y poesía;
tengo la belleza del mundo
y sus paisajes, sus gentes y animales:
tengo mis ojos frescos cotidianos;
tengo, tengo, tengo, pero carezco...
Carezco de la paz que no vivimos;
carezco de la justicia que de niño
mis mayores me enseñaron;
carezco de tu amor si hay enojo;
carezco de los míos cuando me alejo.
Carezco del amor de tu mirada,
carezco de tus labios y tus besos.
Carezco de tu cuerpo cuando viajo,
carezco del dormir si no descanso;
carezco del reposo si ajetreo,
carezco de mirarme entre tus ojos.
Tengo mucho que agradecer
y oro, todos los días, por lo
que me ha faltado: yo incompleto.
Adolezco de todo si me miras
y tendré de tu parte mil perdones;
lo que hará que no tengo ya tu crítica
y me mires con gozo y con pendones.
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